martes, 20 de diciembre de 2011

SUCIO* - Rafael Blanco Vázquez



No había manera de sentirse más inteligente que él. Uno podía sentirse más emocional, más sentimental, más impulsivo, más indulgente, más humilde, más amigo de sus amigos, pero no más inteligente. Por eso todos lo terminaban abandonando, antes o después. Porque no podían sentir piedad. A las mujeres que le hacían la vida imposible se les llenaba la boca agrediéndole, con la mano en el pecho:

Pero me ha encantado conocerte y salir contigo, aunque no haya funcionado. Eres la persona más inteligente que conozco, y la inteligencia es un bien escaso. Siempre te tendré un gran cariño. De eso no te quepa duda.

La palabra inteligencia no formaba parte del vocabulario de sus pocos amigos, los únicos que nunca intentaron doblegarlo.



* Publicado en el blog Químicamente impuro



Imagen: Goldfish, de Malina-art en deviantART




miércoles, 14 de diciembre de 2011

INCANSABLE - Rafael Blanco Vázquez



Es el típico que no se puede estar quieto en casa, que siempre está cavilando la manera de salir a inventarse un par de negocios, a hacer un par de llamadas, y entre dos contratos sólo sabe hablar de sus lejanos orígenes que últimamente anda recomponiendo.
- Mis hijos deben saber de dónde vienen.
Es tremendo ver cómo se le llenan los ojos de lágrimas densas y la boca de palabras vacuas al evocar la bondad de sus ancestros, mientras piensa en cómo regatearte unos centavos y te afana un cortaúñas tirado en una mesa.



- Mi país es un país de mangantes, de tramposos, de ineptos, mientras que mis antepasados vivían en una tierra de gente sencilla, espontánea y leal. Y pensar que no he ido nunca. A veces la vida me da asco.



Y además uno sentía que su mujer (que velaba con cautela) y sus hijos (que lo adoraban) hacían todo lo posible para no enojarlo, para no sacarlo de sus delirios, porque las consecuencias de un regreso a la realidad podían ser terribles.




Imagen: I See All, de eddiebadapples en deviantART


martes, 6 de diciembre de 2011

PALABRAS QUE NUNCA OLVIDÉ* - Rafael Blanco Vázquez




Con estas palabras, mi difunto amigo Indalecio Puerta me explicaba un lejano día mi triste destino, que era el suyo:

“Ella te saca de quicio. Desorientado, te sientes fuera de lugar. Nada como la soltería para reestructurarse y que todos los goznes vuelvan a su sitio. Pero entonces un nuevo vendaval pasará por ahí. O simplemente una empresa de mudanzas. O, lo más probable, una empresa de mudanzas llamada El Vendaval.”


* Publicado en el blog Químicamente impuro


Imagen: Blue Man, de jaidyn-k en deviantART



jueves, 1 de diciembre de 2011

OTROS DOS CUENTOS Y DIEZ TUITS MÁS DE JAVIER LÓPEZ



ALTURAS

La multitud, que se arremolinaba en los alrededores del edificio, comenzó a abuchear al hombre que acababa de saltar al vacío desde el piso 93.
—¡Cobarde, farsante! —gritó, con las manos haciendo de bocina, el hombre del maletín de piel.
—¿Para esto nos tienes esperando? —vociferó la mujer del caniche.
El resto de los congregados ululaba afeando la conducta del suicida arrepentido. Éste, tras saltar al vacío, había desplegado un paracaídas con la enseña de la compañía a la que representaba.
A la altura del piso 71, iban a llevarse una sorpresa. El entonces supuesto suicida pasaba las cuerdas del paracaídas alrededor de su cuello.
Poco después se posaba sobre el firme de asfalto, con la lengua colgando hacia el lado derecho entre sus labios.
—¡Bravo, bravo! —los vítores del gentío se mezclaron con aplausos.
Se dispersaron, satisfechos de que la espera había merecido la pena.



 

EL ENCUESTADOR

—Buenos días. Sí, sí, señor, usted. Estoy realizando una encuesta sobre cómo afecta en nuestra sociedad la cada vez más apremiante falta de tiempo, que, según algunos estudios, está provocando en los ciudadanos reacciones como el estrés, la ansiedad, y desviaciones en el comportamiento que hacen que algunas personas muestren actitudes agresivas, violentas, e incluso homicidas. ¿Podría concederme unos minutos?





TUITS


A veces la costumbre nos golpea con una fuerza inusual.




"Cerebro que hayas venido" me dijo el zombie cuando caí en sus manos.




No hay mal que cien años dure. Morí a los 99.




El camionero murió por volcarse en su trabajo.




El borde del abismo no paraba de insultarnos y decirnos groserías.




Hace tiempo que no logro encontrarme a mí mismo. El caso es que sé que me puse en algún sitio...




Siempre estaba sonriendo. Era un infeliz, pero muy simpático.




Con el paso del tiempo, toda la prensa se vuelve amarilla.




"Con la edad te irás volviendo menos reflexivo" —decía el espejo de la tienda de antigüedades a otro recién llegado.




No pude superar tu muerte. La tuya fue espectacular. La mía, simplemente mediocre.




Javier López, biografía y blog 

También en este blog, Un cuento y quince tuits de Javier López




Primera imagen: Emporter par la foule..., de Posipii en deviantART

Segunda imagen: Stress, de ian-moore en deviantART

Tercera imagen: Aliens in Africa, de greyscaledreams en deviantART