martes, 6 de septiembre de 2011

43 DE 6 - Rafael Blanco Vázquez



Un sombrero cordobés se nacionaliza belga.



Pónganse a la fila y esperen.



Padre permisivo castiga a hijo autoritario.



Antiguallas novedosas, novedades antiguas, péndulo histórico.



Iba al cine a ver películas.



Fueron de viaje y luego volvieron.



Para olvidar, lo mejor es olvidar.



Les faltaba introspección, les sobraba actualidad.



Ojo al invertido, gritó el palíndromo.



Busco novio géminis o amante escorpio.



Libro inclasificable busca editorial sui géneris.



Agente literario busca escritor: inéditos abstenerse.



¿Subtituladas? ¿Dobladas? Más valía saber idiomas.



Vegetariano esquizofrénico se muerde la lengua.



Le haré un ojete al peluche.



Muy borracho, folló con su mujer.



¡Hay, valla! Ay ahí una vaya.



Pan con pan, comida de bollos.



Pijama, whisky y el mundo ahí.



Tú y yo y nuestras biografías.



Había una razón para la sinrazón.



Me perfumo, me tiro pedos, huelo.



Cabizbajo, sus ojos buscaban el cielo.



Perdió los nervios, pero ganó tranquilidad.



Amaba por temor a la soledad.



Vivía solo por miedo a amar.



Vivía sólo por miedo a morir.



¿Qué sinónimo ni qué churumbel difunto?



Perfecto, hijo de Honesto e Inmaculada.



¿Me lavas el ojete, mi amor?



El celular preguntó: “¿Me estás cargando?”.



Chisgarabís chinga la madre de chiquilicuatre.



Puertas cerradas, ventanas abiertas, cuatro paredes.



Los médicos resultaron ser la enfermedad.



Tantos viajes para seguir siendo madre.



Tantas lecturas para seguir siendo él.



El viajero huía de los viajeros.



Los puntos cardinales, la cárcel esencial.



Mi cerumen, mis mocos, mi esperma.



Nómadas con raíces, sedentarios con sueños.



Ensimismado, en sus ojos titilan horizontes.



Habladora, sus ojos miraban hacia dentro.



“Ser o no ser”, pensó optimista.

Imagen: perreo chacalonero, de quick2004 en deviantART

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